Malay, mi teje’ora se me ha perdĂ’o, se me ha perdĂ’o. Dicen que un pelapechos por ella vino, por ella vino.
Voló con su macuñ el brujo maldito para Tenaún.
Yo vine hasta Dalcahue por el camino, por el camino y ahĂ estaban los telares y los choapinos. Pero para Quinchao con ese nochero ya se habĂa vola’o.