Si vas para Chile, te ruego que pases por donde vive mi amada; es una casita muy linda y chiquita que está en la falda de un cerro enclavada. La adornan las parras, la cruza un estero, y al frente hay un sauce que llora y que llora porque yo la quiero. Si vas para Chile, te ruego, viajero, le digas a ella que de amor me muero.
El pueblito se llama Las Condes, y está junto a los cerros y al cielo, y si miras de lo alto hacia el valle lo verás que lo baña un estero. Campesinos y gentes del pueblo te saldrán al encuentro, viajero, y verás cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero.