Tienes que decidir quién prefieres que te mate: un comando terrorista o tu propio gobierno para salvarte del comando terrorista.
Tienes que decidir qué prefieres que te mate: la pobreza, la miseria el Tratado de Libre Comercio o el programa contra el hambre.
Ya se acabó aquel tiempo en que decidían cómo nos mataban y si preguntarnos siquiera por pura cortesía, si era nuestro deseo el de fenecer como los mosquitos al amanecer o morirnos de sed. Ya nos mataron de tantas maneras ya nos cansamos de ir al panteón ya no sabemos si somos civiles, rehenes, vampiros o simples mortales. Pero de tanto morirnos, al menos nos hemos ganado el derecho de decidir cómo queremos morir.
Tienes que decidir cómo prefieres morir de hambre natural de asco terminal de pago de predial ahorcada con tu chal debiendo un dineral cruzando de ilegal.