Cuando tu mundo está construido de muros dorados No persigues sueños No sabía nada de lágrimas y dolor La roca, el buitre y la cadena
Al acecho de piel y hueso para desgarrar Soy un esqueleto en busca de carne para vestir El regalo abyecto, la eternidad Haciendo de la muerte una victoria
La suma de la miseria humana Entra en la arena Riendo toda la noche Soy una hiena
Para mí la lucha fue dada por Tu condena divina Deambulo por las tierras baldías, y mis huellas Dejan rastros de devastación
En un paraíso de langostas Donde la espada y el rifle gobiernan la tierra Los siete sentidos agudamente enfocados Yo galanteo, hiena
En tu silencio yace mi sentencia En mi alma, un vago arrepentimiento Un pavor maligno, tan mal disimulado Y en su garra, el relámpago tiembla
Lame mi corazón Te envenenará Mala suerte soy Rechazado por el mundo Excremento La cueva de la tumba comió Carne podrida Inmundicia y suciedad
La suma de la miseria humana Entra en la arena Riendo toda la noche Soy una hiena
En un paraíso de langostas Donde la espada y el rifle gobiernan la tierra Con los siete sentidos bien enfocados Yo galanteo, hiena