En un jaripeo que se celebraba en un pueblo de guerrero, murieron dos hombres nomás a lo tonto casi ni acordarme quiero.
La fiesta era en grande habĂa un mano a mano Juliantla contra Chaucingo pero tal parece que aquella tarde andaba rondando el pingo.
Todos se dieron cuenta la morenita llegaba con sus ojitos negros y la boquita pintada que Alberto querĂa besar, todos se dieron cuenta mientras la banda tocaba Pedro llegĂł resuelto por la morena que amaba venĂa dispuesto a pelear.
Y en el jaripeo que se celebraba se armó bien grande la bola por esa morena que al final de cuentas vino quedándose sola.
Los dos contrincantes cayeron al ruedo en su reñida pelea los cuernos de un toro les dieron la muerte, la muerte más tonta y fea.
Todos se dieron cuenta la morenita lloraba con sus ojitos negros y la boquita pintada, todos se dieron cuenta mientras la banda cayaba, todos se dieron cuenta que el que anda mal mal acaba y aquĂ acabe de cantar.