El beso torpe y la emoción prohibida, rondar tu casa y no comer y, asÃ, ser más feliz que nadie, más feliz por sufrir, y a escondidas llorar por mà y rezar por vos, Pipermint.
Todo fue descubrir el amor esa vez, padecer y gozar y soñar sin dormir, y reÃr sin querer y jugar a morir. Pero no, Pipermint, ese amor ¡nunca más!
Otra vez quiero yo prometer y jurar y marearme al sentir el olor de tu piel y vivir otra vez el primer sofocón. Pero no, Pipermint, ese amor ¡nunca más!