Seguía lloviendo afuera Le dije llama y quédate Y di que no tienes medios Para volver Le preparé una copa Ella miraba un ventanal Y alfin nos sentamos juntos A conversar
Surgieron al principio Dos grandes temas Después contó su vida Que no escuché Yo estaba muy ocupado En sus bellos ojos Estaba imaginando Ya saben que
Bebimos otra copa Y ella seguía hablándome Sus manos las vi temblando Su voz también Yo me senté más cerca Para rozarla un poco más Sus ojos como luceros Los vi brillar
Seguimos conversando Más de dos horas, y alfin Surgió el silencio, que aproveché Para tapar su boca, con mis besos Para cubrir su cuerpo, con mi ser